
Cada año, más de un millón de personas mueren en el mundo por infecciones que ya no responden a los antibióticos. La Organización Mundial de la Salud ya lo clasificó como una de las diez principales amenazas para la salud pública mundial. Detrás de esta crisis sanitaria hay un factor poco visibilizado: el uso masivo de antibióticos en las granjas industriales, particularmente en la producción avícola.
Así lo advierte Miriam Martínez, Directora de Bienestar Animal en el Observatorio de Bienestar Animal, en el tercer episodio de PROBA, el podcast latinoamericano de Compromiso Verde dedicado a la protección animal.
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Una pandemia silenciosa
“Las bacterias son resistentes a los antibióticos porque estos han sido administrados de forma masiva a los animales en las granjas. Por eso, el antibiótico ya no nos hace efecto a nosotras. Esta es una de las pandemias silenciadas en temas de salud humana, porque están muriendo millones de personas debido a la resistencia a los antibióticos, ya que no existen antibióticos capaces de eliminar las bacterias que nos están afectando”, explica la especialista durante la conversación.
La administración rutinaria de antibióticos en la industria avícola, no solo para tratar enfermedades, sino para prevenirlas y mantener la productividad en condiciones de hacinamiento, ha generado un escenario en el que las bacterias evolucionan más rápido que los tratamientos disponibles. Estas bacterias resistentes pueden trasladarse a humanos a través de los alimentos, el agua o el contacto directo, comprometiendo la efectividad de antibióticos esenciales en medicina humana.
Salud pública y bienestar animal: un mismo problema
Para Martínez, abordar la resistencia antimicrobiana requiere repensar también las condiciones en las que se cría a las gallinas ponedoras destinadas a la producción de huevos. En los sistemas de jaulas industriales, donde las gallinas viven hacinadas, sin posibilidad de extender las alas y bajo altos niveles de estrés, los antibióticos se vuelven una herramienta rutinaria para evitar las enfermedades que el propio sistema genera.
“Lo que pasa en las granjas no se queda en las granjas”, resume el episodio. La conversación plantea que mejorar el bienestar animal, migrar a sistemas libres de jaulas (cage-free), reducir la densidad de animales, mejorar las condiciones de cría, no es solo una cuestión ética, sino una medida concreta de salud pública: reducir la dependencia de antibióticos en la producción avícola disminuye la presión que acelera la resistencia bacteriana en humanos.
Sobre PROBA

PROBA es un podcast producido por Compromiso Verde, organización dedicada a la transformación del sistema alimentario y al bienestar animal en la región. Conducido por Sandra Lopes, abogada con más de 20 años dedicados a la defensa animal, y Pamela Pacheco, comunicadora y activista por los derechos de los animales, el podcast estrena un nuevo episodio todos los martes.
Con tres episodios ya disponibles, PROBA ha abordado la profesionalización del movimiento de protección animal en la región (con Iris Herrera, referente peruana del activismo animalista), los compromisos corporativos para eliminar prácticas crueles de las cadenas de suministro (con Catalina Castaño, especialista en compromisos cage-free de Sinergia Animal), y ahora, en su tercer episodio, la resistencia antimicrobiana como crisis de salud pública (con Miriam Martínez, del Observatorio de Bienestar Animal).Escucha PROBA en Spotify · Escúchalo en Apple Podcasts · Míralo en YouTube Music